Valparaíso dos décadas de Michael Jones se inscribe en el guión curatorial de la cita del lugar. En este caso la selección del corpus de obra de Jones es homologable a la lógica de la fotografía; se ha escogido un corte espacial y temporal de su imaginario, el primero el espacio Valparaíso, el segundo la cronología 1970-1980.

Se sabe que la fotografía tiene distintos usos y construcciones discursivas en la actualidad. Digo se sabe, más que retóricamente, en atención a que hace décadas en el sistema de arte local se señalaba los efectos de la incorporación de la fotografía en la crítica de la representación pictórica. En otro lugar me he referido a ello, de cómo es ficcionalizado en la novela La comedia del arte de Adolfo Couve. A modo de instantánea: el protagonista, un pintor acádemico es traicionado por su modelo con un fotógrafo. Así Couve aludía a la incorporación de la fotografía a mediados de la década de los setenta y la muerte momentánea de la madre pintura.

Paralelamente, se desarrollaron otros tipos de prácticas fotográficas como la de uso documental para el registro de las condiciones y modificaciones del paisaje nacional durante la dictadura.

En otro fuera de campo, la historia y circulación de la fotografía esta vinculada a la ciudad de Valparaíso desde el siglo XIX cuando se instalan los primeros estudios. Con esto quiero indicar que Valparaíso ha sido largamente fotografiado.

Por coincidencia de fechas, mientras escribo, remiro el catálogo de la exposición de Sergio Larraín en el IVAM, Centro Julio González, Valencia, España, 1999. En su presentación, la primera fotografía es de 1957 y como anclaje lleva por título Valparaíso. La imagen corresponde a dos niñas de espaldas al espectador en un momento de tránsito en un pasaje, como descendiendo una escalera. Una de ellas parece el doble de la otra: el mismo tipo de vestido, casi la estatura, el peinado es igual, se diferencian porque una lleva una botella en la mano, lo cual se podría considerar el punctum, según Barthes, así como una de las latas que recubre el lugar el estudium, siendo éstas características de Valparaíso.

La cercanía, al mirar estas fotos de Jones con las de Larraín, es en la condición autoral. Valparíso no es registrado como una trajeta postal, sino inventado producto de la mirada del fotógrafo.

El Valparaíso que inventa Jones da la espalda al mar, vagabundea por el interior de la ciudad, por lo tanto no la bordea, más bien desentraña su filigrana.

También Barthes ha señalado que la fotografía alude a “esto ha sido”, lo que de algún modo tiene que ver con la desaparición. Mirar el Valparaíso de Jones de las décadas 70-80 tiene esa carga característica de la ciudad que es la pérdida. De ahí que la imágenes que Jones fija retienen la memoria de la ciudad.

Michael Jones se pierde en el laberinto de Valparaíso y capta su transitar en los espacios y personajes que transmiten un aura melancólica.

Alberto Madrid

VALPARAISO DOS DECADAS. Edición bilingüe, tiene un formato de 19 x19 cm en tapa blanda, con 95 páginas que contienen 54 fotografías en blanco y negro y ocho en color. Valor: $10.000 más gastos de envío, los interesados deben contactar a foto77@vtr.net ó 82882528.

Esta entrada fue publicada el Saturday, April 18th, 2009 a las 10:10 pm.
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Escrito por “Valparaíso, dos décadas”

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